Si no tenemos piscina propia en nuestra casa o comunidad, siempre nos quedan las piscinas municipales con las que están equipados una gran parte de los pueblos españoles. Pero, aunque sea una interesante alternativa, no es del agrado de todo el mundo: las  horas punta, los espacios cerrados para clases y cursos y las duchas comunitarias son solo algunos de los inconvenientes de las piscinas públicas.

Pero ¿qué otra opción tenemos si ni nosotros ni ninguno de nuestro amigos tiene piscina privada? En Estados Unidos están poniendo fin a este problema. Ha salido a la luz la app Swimply, un tipo de Airbnb de piscinas. Sí, sí. Solo de piscinas.

Una app que acerca propietarios de piscinas y posibles bañistas

Sí, de momento solo está disponible para Estados Unidos y Canadá, pero no somos los únicos que creemos que pronto esta app también se implantará en España, para que podamos alquilar piscinas en nuestra ciudad por horas. Una tarde de tres horas de acceso a la piscina nos puede salir así por el módico precio de 150$, una opción ideal para aquellos que no tienen piscina propia y quieren bañarse sin tener que compartir espacios con nadie.

Alquilar tu piscina para amortizarla

Pero el alquiler de piscinas privadas no supone solo ventajas para los usuarios. También es una buena opción para aquellos propietarios que quieren darle más uso a su propia piscina o incluso salir ganando con la inversión. ¿Te imaginas que podrías amortizar el precio de compra de tu Kit Compac alquilando tu piscina tan solo unas horas al mes? Ni siquiera tienes que dejar tu casa, mientras les aseguras un poco de intimidad a los inquilinos.

Claro que habría que ver cuándo y con qué precios se implementaría esta app en España, pero estamos convencidos que Swimply será una auténtica revolución para las piscinas en nuestro país una vez se establezca. Ya no habrá más excusas: el que no se baña en verano es porque no quiere.